Controlar costes, eficiencia y mirar hacia el futuro son las reglas de Mario Armero, consejero delegado de Corporación Llorente, para asumir la transformación de las organizaciones, un deber donde puede admitir en sus colaboradores el error del proyecto pero no del alineamiento con los objetivos de negocio.
Mario Armero, consejero delegado de Corporación Llorente, abandonó la presidencia de GE porque quería dirigir una cuenta de resultados no una filial. Aún ahora, cuando ya se ha cumplido año y medio de esa decisión, asegura que es una pregunta que le siguen planteando en foros y encuentros. En el último Cien días para el éxito, organizado por EIM y celebrado hoy en Madrid, se adelantó al debate y explicó sus motivos que, en definitiva, tenían que ver con asumir un nuevo reto.
Abogado por la Universidad Complutense de Madrid, Armero explica que controlar los costes, eficiencia y mirar hacia el futuro son las reglas de la transformación de las organizaciones y sobre ello hay que incidir para ganar a la competencia. Dice que cuando asumió el puesto que actualmente ocupa la prioridad fue establecer un diagnóstico: ´´Es lo que más me costó y, reconozco, que es lo más complicado para acometer cualquier proceso de cambio tener clara la estrategia y centrarse en la ejecución´´. En su opinión hay que tener muy definidos ambos conceptos, ´´porque los diez años de viento de cola no volverán nunca, sobre todo en un escenario de crisis´´.
Manual del viajero
Tras el diagnóstico, Armero recomienda poner en marcha un plan de choque para cambiar la costumbre y establecer una hoja de ruta, ´´se trata de hacer más con menos y cómo podemos posicionarnos en el futuro´´. En su caso, el consejero delegado de Corporación Llorente apostó por la gente de la casa, ´´potenciando su autoestima´´.
Gestionar la caja de forma eficiente, ser eficaz eliminando los costes, con un enfoque al cliente y llevar a cabo una transformación, rompiendo las estructuras, marcan los primeros pasos para desarrollar el plan. ´´También es muy importante tener en cuenta a las personas y su entorno´´, señala Armero, quien asegura que cuando empezó a trabajar en la organización que dirige se apoyó en los departamentos de finanzas y recursos humanos para afrontar el cambio.
Otro de los elementos que identifica como fundamental es la comunicación: ´´Gestión de las personas y su entorno. Hay que focalizarse en el talento de la plantilla, en nuestro caso 900 personas´´. Para dar rienda suelta al potencial de los empleados recomienda dar oportunidades de desarrollo, ´´pero para que impacte hay que venir motivado de casa, la organización no puede despertar el interés del individuo si no existe una predisposición. Y también hay que admitir el error del proyecto, no del alineamiento con el negocio. Esto último es inadmisible´´.
Asimismo, recomienda Armero, encontrar el espacio de ocupación a cada accionista: ´´Es necesario focalizar a los profesionales para que estén a lo que tienen que estar y no a otras cosas´´.